
El reto de adaptar DOOM a Nintendo Switch era un auténtico desafío y, aunque encontramos limitaciones técnicas y jugables, lo cierto es que estamos ante un videojuego que consigue mantener casi intacta toda su esencia. Los 30 fotogramas por segundo son tal vez el hándicap más importante a nivel jugable, algo a lo que no ayuda la baja resolución y el pobre acabado de muchos apartados visuales.
Sin embargo, poder disfrutar en Switch de la campaña y el multijugador con todo el contenido lanzado hasta la fecha y utilizar las funcionalidades portátiles de la consola, es una auténtica gozada. Por lo tanto, aunque no estamos ante la mejor forma de jugar a DOOM, la experiencia final cumple con lo prometido.
Fuente: www.vandal.net
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